- Use aceites saludables (como aceite de oliva o canola) para cocinar, en ensaladas, y en la mesa. Limite la margarina (mantequilla). Evite las grasas trans.
- Mientras más vegetales y mayor variedad, mejor. Las patatas (papas) y las patatas fritas (papas fritas/papitas) no cuentan.
- Coma muchas frutas, de todos los colores.
- Tome agua, té, o café (con poco o nada de azúcar). Limite la leche y lácteos (1–2 porciones al día) y el jugo (1 vaso pequeño al día). Evite las bebidas azucaradas.
- Coma una variedad de granos (cereales) integrales (como pan de trigo integral, pasta de granos integrales, y arroz integral). Limite los granos refinados (como arroz blanco y pan blanco).
- Escoja pescados, aves, legumbres (habichuelas/leguminosas/frijoles), y nueces; limite las carnes rojas y el queso; evite la tocineta (“bacon”), carnes frías (fiambres), y otras carnes procesadas.
Si en el cole he comido... / En casa puedo cenar...
Verdura
Pasta/ Arroz
Los carbohidratos complementan la fibra de la comida y aportan energía sostenida para las actividades de la noche y del día siguiente.
Legumbres
Verdura/ Huevos
Estos ofrecen una opción ligera que facilita la digestión tras las legumbres y completa las proteínas vegetales del día.
Pescado
Huevos/ Carne
Estos aportan proteínas que complementan los omega-3 del pescado, garantizando variedad nutricional.
Pasta/ Arroz
Verdura
Las verduras aportan fibra y vitaminas que complementan los carbohidratos, favoreciendo una digestión saludable y equilibrio nutricional.
Carne
Pescado/ Huevos
El pescado o huevos diversifican las proteínas del día y aportan omega-3 y nutrientes esenciales complementarios a la comida.
Huevos
Carne/ pescado
La carne o pescado completan el aporte proteico diario con nutrientes distintos, favoreciendo el crecimiento y desarrollo infantil equilibrado.
Fruta
Lácteo
Los lácteos aportan calcio y proteínas que complementan las vitaminas de la fruta, fortaleciendo huesos y favoreciendo el crecimiento infantil.
Lácteo
Fruta/ Gelatina
La fruta o gelatina aportan vitaminas y ligereza que equilibran las proteínas lácteas del almuerzo, facilitando una digestión nocturna óptima.